
El 1 de Febrero de 1958 aparece la primera edición de El Tiempo, nueve días después de aquel famoso 23 de Enero, donde culmina una etapa de silencio, censura y represión, que motivó a personas sensibles, con visión y gran sentido de la oportunidad, a crear un órgano que fuera fiel a la libertad de expresión recién conquistada y un valuarte de los intereses regionales